¿Qué es un kiosko de autopedido?
Un kiosko de autopedido es una pantalla táctil instalada en el local donde el cliente se sirve solo: elige productos, los personaliza (sin cebolla, tamaño grande, extra de queso) y paga en el momento, sin esperar a que le atienda una persona. Es la versión moderna del «pedir en barra», pero sin colas.
Qué gana tu negocio
- Menos colas y más rotación: en hora punta, varios clientes piden a la vez en lugar de esperar turno en barra.
- Ticket medio más alto: el kiosko sugiere extras y complementos en cada pedido (upselling automático), sin depender de que el camarero se acuerde.
- Cero errores de comanda: lo que el cliente toca es lo que llega a cocina, sin malentendidos.
- Personal liberado: el equipo se dedica a preparar y atender, no a apuntar.
¿Para qué negocios tiene sentido?
Fast food y hamburgueserías son el caso clásico, pero funciona muy bien en panaderías y cafeterías con prisa por la mañana, heladerías, parafarmacias y cualquier mostrador con picos de demanda. Además es multi-idioma: el turista pide en su idioma aunque el equipo no lo hable.
El Kiosko de Toten
El Kiosko de Toten no es un aparato aislado: está integrado con el TPV y con la pantalla de cocina. El pedido entra directo a producción y el cobro se registra en caja automáticamente. Las fotos de la carta pueden generarse con imágenes de producto por IA, así que la pantalla luce como la de una gran cadena aunque tengas un solo local. Para verlo en conjunto, mira nuestra solución para hostelería.